Responsabilidades de la Familia Anfitrona
Proveer un ambiente estable
Las familias anfitrionas voluntarias dan la bienvenida a los estudiantes de intercambio en sus hogares durante un año académico (11 meses) o un semestre (5 meses). Como mínimo, se espera que las familias anfitrionas:
- Provean una habitación, comidas, y un ambiente familiar estable. Los estudiantes deben tener su propia cama, y no pueden compartir la habitación con un niño menor de 11 años. También deben tener acceso a un lugar tranquilo para estudiar.
- Al menos uno de los padres de familia debe ser mayor de 25 años de edad.
- Debe pasar por un proceso de aplicación, que incluye llenar un formulario de solicitud, una entrevista en el hogar, y debe aportar los datos de dos personas que conozcan a la familia como referencia. Este es un procedimiento estándar para todos los voluntarios que participan en programas orientados a jóvenes.
Más importante aún, los padres anfitriones deben asumir el rol de “segundos padres” para su estudiante de intercambio. En EF Intercambios Culturales buscamos familias que sean:
- Entusiastas. Compartir culturas significa compartir todas las cosas emocionantes de la vida. Mientras más entusiastas sean usted y su familia, mejor será la experiencia de intercambio para todos los involucrados.
- Cariñosas. Su estudiante de intercambio va a requerir apoyo sincero mientras él/ella viva y aprenda lejos de su casa.
- Unidas. Usted puede demostrar su deseo de hacer que su estudiante sea parte de la familia mostrando el mismo interés por sus experiencias académicas y sociales que muestra con sus propios hijos.
- Adaptables. Un nuevo miembro en el hogar significará nuevos retos para usted y su familia. Es fundamental que ustedes mantengan la flexibilidad conforme surgen nuevas dinámicas en su hogar, estableciendo reglas firmes pero también siendo pacientes y comprensivos.
Dependiendo de su rutina diaria, hospedar a un estudiante de intercambio puede significar un par de viajes más en auto, o algunos cubiertos más en la mesa. Año tras año, sin embargo, nuestras familias anfitrionas nos dicen que la parte más dura de hospedar es tener que decir adiós!